martes, 24 de julio de 2007

Desesperadas manos


Aparte de los besos y la desesperación, esto se vio sin dudas en mis manos, aquella vez, aquella noche, en aquel cuarto, por un segundo torpes, pero tu las condujiste donde tu querías, que curioso eran los mismos lugares que en mi mente amagaban la estrategia para esa noche eterna.

3 comentarios:

Plutón dijo...

Es curioso, a veces nos da miedo hacer algo y es lo que esperan que hagamos. ¿Signoficará que tenemos que arriesgarnos más?

Besos desde Plutón

Patri dijo...

En alguna ocasión, eso también me ha pasado a mí. o_-

Besotessssssssssssssss

pamela dijo...

LLEGA HASTA EL RINCON DEL ALMA TUS PALABRAS, BELLAS Y HERMOSAS, ROMANCE Y PASION.

PAM