domingo, 27 de febrero de 2011

La vida en mis manos


Si, la vida de mi perro esta en mis manos, ya cumplió 13 años, es un boxer, con un promedio de vida de 10 años, ya esta senil, vivió su esplendor, hace bastantes años, ya tiene como 3 años viviendo de mal en peor, con días buenos de animo y apetito, pero otros en que no se puede las patas, hace unos años sufrió una enfermedad intestinal que le causo una severa atrofia muscular por los días que paso sin comer, sus músculos perdieron la masa muscular que tenia y hoy es puro hueso, pero como les digo hay días que esta bien, come pero no puede recuperar su peso, a sido un muy buen perro, nacido de padres inscritos, podría decirse que es de sangre azul, si hasta en su árbol genealógico tiene familia en Argentina, cosa que de verdad no importa mucho a la hora de querer a una mascota...

Hoy por solicitud de mis padres con los cuales vive mi perro, me comentaron que ya les daba lastima verlo así como está, y tienen razón a mi igual, mucho ya por el no se puede hacer, tiene algunos tumores en su piel, cosa que es casi normal en esa raza a cierta edad, tumores de menor tamaño pero que de seguro ya tiene que tener metástasis en otros órganos internos, bueno y ellos me pidieron si podía hacerlo dormir, es aquí donde el gran dilema me da vueltas por la cabeza... de partida el ser Médico Veterinario nos enseñan a respetar la vida de todo animal, pero igual nos tenemos que fijar en la calidad de vida que tienen ellos en sus últimos años como en la calidad de vida que tienen los dueños al convivir a diario con ellos, por eso la desición por parte de ellos ya esta tomada...ahora me queda dar mi opinión a mi...en mi próxima visita a Concepción.

2 comentarios:

Sam Mezylv dijo...

Que fuerte!!.. No me gustaría estar en tus zapatos.... dificil decisión.

Una vez mi mamá tuvo que tomar una decision asi con un perrito que estaba muy enfermo. Fue una tragedia!!!.. el perro era cachorro todavía pero se enfermó de algo en la guata y estaba mal.

Espero tomes la mejor decisión.

Bezozzz!!!

Oriana Di Gonzalo dijo...

Oscar: gracias por tus palabras, supongo que debe ser sólo cuestión de tiempo.

También tengo un perro, al que adoro. Es un Labrador y tiene 10 años y sólo le pido a Dios que se acuerde de él cuando esté comenzando a sufrir dolores que le hagan la vida un infierno, aunque aún está muy bien, pero temo que tarde o temprano comience a resentir sus años.

Esperar por un fin natural o demostrarles verdadero amor?, pereciera ser esa la cuestión.
Porque la eutanasia en estos casos es una muestra de que es la vida de ese ser especial, compañero de vida y amigo, lo más importante. Es un modo de hacerle saber de que prevalece su bienestar antes que nuestro deseo de permanecer en su compañía.
Es un acto generoso de mucho amor y valentía, porque la decisión no es fácil. Es decidir dejar partir a un ser que ya no estará físicamente nunca más cerca otra vez, porque nos damos cuenta que es lo mejor para él, aunque nos cause mucha pena. Pero es su bienestar lo que realmente importa. Siempre estará en los recuerdos que nunca se querrán olvidar.
No te sientas culpable. Date la licencia de no ser su MV, sino sólo su amigo que estará con él hasta que cierre sus ojitos.
Un abrazo grande y mucha fuerza.