martes 28 de junio de 2011

Corriendo mano


Si lo reconozco alguna vez hice eso, le corrí mano a más de alguna niña o mujer, alguna compañera de curso en la básica, en grupo llevado por la masa, era algo más bien entretenido sin buscar en ello placer u otra cosa quizá explorar.

Luego fue el liceo generalmente en el traslado desde el centro a mi casa durante las tardes, estaría en primero o segundo medio, en más de un viaje donde alguna niña quedo a mis espaldas, disimuladamente entremedio de tanta gente coloque mi mano a la altura de su trasero y casi imperceptiblemente pose mi mano allí, nunca fui descarado ni nada, ahora obviamente más de alguna cuenta se dio y no dijo nada por vergüenza o temor... no fue en todos los viajes ni una adicción ni se torno una costumbre, muy mala costumbre, quizá mi experiencia más fuerte fu a la salida de un cine en aquellos tiempos cuando eran rotativos y la gente que esperaba entrar a la función se apretujaba de tal manera a la entrada que uno al salir si era mani larga obvio que podía agarrar algo, fue así como deje mi mano así como muerta colgando a mi costado y me abrí paso entre un mar de gente y una niña ya mayor muy guapa deje mi mano allí frente a ella directamente en dirección a sus genitales y mi mano paso por allí como si nada...yo lo disfrute y a la salida le conté a mis amigos excitado por lo que hice...no me creían claro.

Ahora mirando mis actos aquellos. obviamente no me siento para nada orgulloso, lo vil que llegue a ser en aquellas oportunidades de verdad como mínimo me merecí más de un reto o cachetada o algo más... creo que sería dificil encontrar un hombre quien no en su juventud no tiro las manos...

2 comentarios:

Sam Mezylv dijo...

Que feo....

A mi me manosearon una vez cuando era niña y te puedo decir que es la acción más vil que un hombre puede hacer....

Feo... feo....

Parece que no piensan que a sus madres, hijas, hermanas, o esposas les puede suceder...

Mi hermana llegó una tarde con todo su jumper roto y llorando desconsolada. La habían manosearon hasta hartarse en el metro aprovechando que estaba repleto de gente.

La pobre no podía ni caminar de la pena y la verguenza.

Por esta vez no va bezo.... Grrrrrr...

Oscar Emerson dijo...

Es muy fuerte conocer el otro lado de la historia, la verdad en aquellos años como dije de adolescente me deje llebar por el impulso sin pensarlo, pero hoy como padre todo cambia y la defensa de mi bb es lo más importante sea cual sea la agresión.